miércoles, septiembre 01, 2004

Días de sombrillas

Me gusta saber que todavía existen días así. Desgraciadamente el caoz que provocan no es meramente provocativo de hilaridades, es bonito ver llover, y es bonito caminar bajo la lluvia (siempre y cuando vayas de regreso a casa). Que digo bonito... !es chingón!

La lluvia se lo lleva todo. Incluso las lágrimas, los reproches, eso si, muchos dicen que trae nostalgias, aunque generalmente cuando no tienes nada que extrañar te vale madre. Los días de sombrilla (que en realidad es paraguas porque no hay sol) son aptos para llamar por teléfono y morir en una charla sincera, apreciando cada segundo de su voz.

Sea quien sea quien esté del otro lado del sol...