viernes, septiembre 03, 2004

La tenía tan cerca, y sin embargo no era capaz de hacer algo para llamar su atención.

No podía verla a los ojos cuando estaba frente a mi, no podía decirle hola o adiós, ni voltearme para verla pasar por mi espalda.

¿Cuantas veces nosotros mismos nos hemos sentido estatuas?