lunes, agosto 16, 2004

No es un dia como cualquier otro, lo sé. Pero no comprendo el porque. Es imposible verla a la cara, su cuerpo perfecto y su cabello largo, pese a mi dificultad de ver de lejos, es lógico que no es cualquier mujer. al acercarme puedo verla, entre nieblas y suspiros, entre gritos y silencio, es de cabello largo, castaño, ojos del color de la nada y sonrisa que parece etera, en pocas palabras, todo indica que es un angel, menos sus alas.

Tal vez ella prefirió las manos por las alas. La observo mientras veo un cierto brillo en sus ojos, precipitadamente me tomo el cabello con las dos manos, y me desvanezco, no sé mas. Cuando despierto ella sigue ahi, puedo saber cuanto tiempo estuve inconciente, de no ser por aquel ladronzuelo en el callejón, todavía me duele la herida, por ver a la mujer, olvidé el dolor y la gravedad por unos instantes.

Sigo contemplandola cuando comienzo a recordar, no puedo ir, le digo. Olvidé que tengo una cita con unos amigos, te voy a explicar. Son unos amigos que yo creí muertos en un accidente, debo verlos. En eso la sonrisa se convierte en una especie de burla y solo me dice: Alguien te ha mentido. Despues me dice: te prometo que te reunirás con ellos, tienes cuentas que pagar, a lo que yo solo sonrio, -debe ser una broma- supongo y la sigo.

Ella fue de las pocas personas que en vida no me mintió, ahora, yo la acompaño todos los dias a ese lugar, entre la niebla, aprendo y comprendo. Pero no logro entender por que. Aqui no hay sentimientos, aqui no hay sensaciones, tampoco sufrimientos. Estoy en la nada y la nada esta en mi, todo lo tengo pero todo me falta.