miércoles, agosto 11, 2004

Requiem por la China

¿Hola?

¿David?

Si, ¿quien eres?

Alguien...

Que bién, coincidimos en algo. Yo también soy alguien.

Adivina quien soy

No

Adivina

No

No cambias ¿eh?

¿Quien eres?

Adivina

No voy a adivinar, estas perdiendo tu tiempo si crees que voy a caer en tu juego...

Solo di un nombre

No!

¿No te acuerdas de mi?

Dime como te llamas y te diré quien eres

Recuerdas... ¿Paris?

Ahh si claro... oye no!, yo nunca he estado ahí

Tenemos otra cosa en común, yo tampoco...

Que graciosa eres, niña que no conozco...

¿Me quieres conocer?

¿Quien te dió mi teléfono?

Tu...

¿Yo?

Si... tu

Este teléfono no lo tiene casi nadie no seas insolente!!!

Me preguntaba si me sigues recordando.

Síguetelo preguntando

¿Me recuerdas?

No se quien eres

¿No me recuerdas?

Ahhh... deshojando la margarita ¿no?

No adivinas quien soy ¿verdad?

Tengo mucho sueño, voy a colgar el teléfono y finjamos que esto nunca ocurrió

Te extraño

Si, simón. yo también buenas noches

Soy la China, David...

En ese momento me desperté aterrado. Nunca pude suponer que era un sueño, y nunca podría reconocer su voz. Jamás sostuvimos una plática de mas de 1 minuto cuando ella vivía en este mundo pero siempre la recuerdo por su trágica muerte, pero sobretodo por su sonrisa tan linda, la china (Carolina) marcó época por allá de 1992 y falleció trágicamente gracias a la estupidez de un chofer de microbus.

china, mientras estuviste entre nosotros, fuiste fiel testigo de que la justicia en ocasiones por acá, no existe. que Dios te tenga a su lado, y que tu sonrisa nos proteja a todos los que de una u otra forma logramos recordarte... aunque no reconozcamos que estas presente, estando ahi.