martes, agosto 24, 2004

Yo le pongo fin, a la historia sin fin.

El reloj de pared marca las 10:33 y yo estoy enfrascado en una plática dificil pero muy honesta. Meses y meses pasan por mi cabeza... el sueño que hizo que me quedara dormido en el camión se fue, es ahora o nunca y todo lo que yo he hecho, bueno o malo debe saberse.

Chivos expiatorios... creo que le llaman asi. No se quien pudo haber hecho que, solo se lo que yo hice y lo que no, y definitivamente ya no pienso suponer que pudo haber hecho una tercera persona. No me corresponde.

Me confesé, fui sincero, no soy una buena persona... tampoco una mala, pero se reconocer cuando yo me equivoco y es muy seguido, sin embargo esa noche las palabras tenían que fluir, porque era en minutos o hasta nunca.

yo no le deseo nada malo a nadie, en mis peores ratos lo mas malo que he deseado es que a todos nos toque lo que merecemos. No hay victimas, y quien quiera verlo así está muy equivocado, porque si nos ponemos rectos, no hay ninguna buena persona en esto. ¿Intereses? puede ser, pero es algo que tampoco me interesa.

Reconozco que he sido usado para fines que ayudan a terceras personas, y reconozco que desde el principio me di cuenta, pero la confianza hizo seguir este juego tan estúpido que solo nos dañaba a todos.

Por mi parte, aquí termina todo. Si alguien quiere hablar del tema que no se le haga raro no obtener una respuesta, estoy para escuchar, pero ya no para hablar. Una opini+ón puede inferir mucho en el futuro inmediato de las personas, y es lo menos que quiero lograr, ni bueno ni malo. solo lo justo.

y lo justo nos va a llegar a todos

Porque de arrepentidos está el reino de los cielos. Lástima, ninguno hemos muerto... todos seguimos aquí.

Lo mejor para todos, sin rencores.

y sin daños a terceros.