El Señor es mi pastor, nada me falta; en verdes pastos él me hace reposar y a donde brota agua fresca me conduce. Fortalece mi alma, por el camino del bueno me dirige por amor de su Nombre.
Aunque pase por oscuras quebradas, no temo ningún mal, porque tú estás conmigo, tu bastón y tu vara me protegen.
Me sirves la mesa frente a mis adversarios, con aceite perfumas mi cabeza y rellenas mi copa. Me acompaña tu bondad y tu favor mientras dura mi vida; mi mansión será la casa del Señor por largo, largo tiempo.


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home