Y de repente me encontraba dormido soñando despierto, o despierto soñando dormido, no lo recuerdo bien.
En mis manos el recado y en mi mente el recuerdo, "Si puedes llámame mañana, estaré en la oficina", la desgracia que pesaba en mis hombros era el no saber cuando se envió ese recado, y en si, cuando sería mañana, tal vez mañana fue ayer...
Desperté, o abrí los ojos... soñarle me motivó a ver aquel mensaje, ¿lo haré?, cuando recordé tenía el auricular en mi mano y marcaba, mas esperado una respuesta que preguntándome porque lo hice, mas por la malicia de sentir agonía por escuchar los timbres sin ser contestados, mas por bendición de escuchar que contestaban, menos por algún reencuentro que siempre ha estado ahi, no se va.
Hablamos si, pero fueron muchas las directas indirectas que ya no entiendo como tomar, ¿para que? sucede que el cerebro masculino es un poco mas estúpido y tal vez alguna indirecta que para el femenino es "un simple comentario", para el cerebro del hombre comienza a construir un futuro en base a sueños.
Resulta, que la malicia va ganando -solo por hoy- a aquella santidad de ser esperado, de ser recordado, de tratar de ser un igual para una igual. ¿El reencuentro? ahi anda.
En mis manos el recado y en mi mente el recuerdo, "Si puedes llámame mañana, estaré en la oficina", la desgracia que pesaba en mis hombros era el no saber cuando se envió ese recado, y en si, cuando sería mañana, tal vez mañana fue ayer...
Desperté, o abrí los ojos... soñarle me motivó a ver aquel mensaje, ¿lo haré?, cuando recordé tenía el auricular en mi mano y marcaba, mas esperado una respuesta que preguntándome porque lo hice, mas por la malicia de sentir agonía por escuchar los timbres sin ser contestados, mas por bendición de escuchar que contestaban, menos por algún reencuentro que siempre ha estado ahi, no se va.
Hablamos si, pero fueron muchas las directas indirectas que ya no entiendo como tomar, ¿para que? sucede que el cerebro masculino es un poco mas estúpido y tal vez alguna indirecta que para el femenino es "un simple comentario", para el cerebro del hombre comienza a construir un futuro en base a sueños.
Resulta, que la malicia va ganando -solo por hoy- a aquella santidad de ser esperado, de ser recordado, de tratar de ser un igual para una igual. ¿El reencuentro? ahi anda.


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