sábado, diciembre 04, 2004

Estaba por tomar la desición de tomar un taxi cuando recordé que mi economía no ada tan bién y esperé el camión, una selección extraordinariamente inteligente. No había notado la neblina que cubría la ciudad, si, esa neblina que parecía llevarse todo, me relajó tanto que, hasta pensé que el mundo estaba bien.

Subí al camión y no pude menos que abrir la ventana, cualquier frío que pudiera estar haciendo era opacado por ese paisaje tan hermoso que, solo la música acústica que me acompañaba podría hacerle segunda.

Sentía que volaba, y veía con algo de disgusto como las otras 5 personas que venían ahi, dormitaban o de plano estaban entregados al cansancio de su jornada laboral, yo seguía contemplando aquella neblina, aquellas luces que se fliltraban entre esa oscuridad aterciopelada... ¿así sera morir?