lunes, enero 17, 2005

Estos días nos han golpeado graves noticias: el tsunami que afectó a varios países del sureste asiático, el incendio en una discoteca en Argentina, el linchamiento de policias en Tlahuac. Muchos interpretan ya estos acontecimientos como una señal bíblica de acabo de mundo o como un castigo de Dios, o peor aún, que los extraterrestres ya nos habían avisado que esto también iba a pasar...

La tragedia en Asia afectó a hindúes, budistas, musulmanes, cristianos y judíos. Y afectó en lo anímico al mundo entero.Muchos perdieron sus vidas, y muchos comenzaron a perderlas, ya que si trabajo, sin familia, sin amigos, sin vivienda, se desmoralizan hasta acabar en nada.

Yo creo que no fue castigo de Dios, aunque si lo fue, entonces fue demasiado democrático al no atacar a un sector en general, mas bien pudiera ser una respuesta de la naturaleza a la que hemos jodido mucho.

Lo curioso es que esto no es la primera vez que sucede, pero tal vez si la que mas rapido nos hemos dado cuenta, con tantos avances tecnológicos.

Hoy la humanidad tiene los recursos humanos y tecnológicos para haber evitado casi todas las muertes de las cuales tenemos noticia. Los países del Sureste Asiático pudieron contar con sistemas de alerta de tsunamis o maremotos, con organizaciones eficaces de emergencia para avisar a tiempo a la población.

Es dramático observar esas escenas que muestran a los niños tranquilamente jugando en la arena y segundos después desaparecer por una gigantesca hola. Ellos pudieron ser advertidos a tiempo del maremoto y casi todos se habrían salvado. Y en el caso de la discoteca de Argentina, si no hubieran cerrado con cadena y candados las puertas de escape, probablemente todos los afectados estarían con vida. Y hablando de los linchados pues... mejor no.

Nos hace falta mucha cultura, sobretodo la cultura de estar bien con nosotros mismos, nuestros semejantes, la cultura de la paz.