Ayer tuve una charla muy honesta, muy transparente con Alma Quiroz. confieso que las muchas veces que pudimos llegar a saludarnos yo ya tenía la persepción de la calidad de ser humano que es, pero como siempre pasa no es hasta cuando puedes estar solo, frente a frente y conversando cuando te das cuenta, o mas bién en mi caso, lo confirmas.
Llegué con algo de miedo, pena no sé. Tenía muchísimos meses de no verla y la verdad de las cosas es que nunca había hablado con ella como dos personas, tal vez como dos estudiantes, o como dos compañeros.
Tiene un don de gente como pocos (mientras escribo esto sonrío... no cabe duda que yo podré conocer muy poca gente, pero esos "pocos" son quienes tienen ese don de gente, que afortunado soy) y es una persona muy linda, por dentro, por fuera, y por donde quieras ver.
Nos la pasamos muy bien, hablé como loco, de repente me detenía para reirme de mi mismo al estar contando todo, fue como empezar a escribir un libro. Ya ni supe si mis fascinantes historias le agradaron, o le aburrieron, pero yo me sentí tan agusto, que ni las ganas de ir al baño (hay que ser sincero) con las que llegué a aquel lugar, lograron impedir 4 horas de divertidas historias, y ella no se quedó atrás.
Se que valió la pena. Siempre es lindo coincidir con este tipo de gente que, aunque te mueras de envidia y presumas que tienes muchos conocidos... ESTA GENTE ES MIA! y lo firmo, hasta con la sangre de tu sangre. ameeeeeeen...
Llegué con algo de miedo, pena no sé. Tenía muchísimos meses de no verla y la verdad de las cosas es que nunca había hablado con ella como dos personas, tal vez como dos estudiantes, o como dos compañeros.
Tiene un don de gente como pocos (mientras escribo esto sonrío... no cabe duda que yo podré conocer muy poca gente, pero esos "pocos" son quienes tienen ese don de gente, que afortunado soy) y es una persona muy linda, por dentro, por fuera, y por donde quieras ver.
Nos la pasamos muy bien, hablé como loco, de repente me detenía para reirme de mi mismo al estar contando todo, fue como empezar a escribir un libro. Ya ni supe si mis fascinantes historias le agradaron, o le aburrieron, pero yo me sentí tan agusto, que ni las ganas de ir al baño (hay que ser sincero) con las que llegué a aquel lugar, lograron impedir 4 horas de divertidas historias, y ella no se quedó atrás.
Se que valió la pena. Siempre es lindo coincidir con este tipo de gente que, aunque te mueras de envidia y presumas que tienes muchos conocidos... ESTA GENTE ES MIA! y lo firmo, hasta con la sangre de tu sangre. ameeeeeeen...


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