No tengo nada que decir.
Algunos padres están empeñados en que sus hijos hagan exactamente lo mismo que ellos han hecho. Quieren que sean como fotocopias No es que yo esté en contra de esto, pero me da la impresión de que no entienden que la familia es más grande que la personas que viven en una casa. Y, de vez en cuando, me echan en cara mi distanciamiento con los mios.
Viendo estas cosas, cada día los quiero más. De mi papá, he aprendido, no sólo a intentar hacer las cosas bien, sino también a dejar que Dios haga su voluntad por encima de la mía, y esto lo aprendí por sus actos, no por su fé.
De mi mamá, no sé qué pensar. Hemos pasado tantas horas juntos que algunos que nos conocen a los dos dicen que soy su vivo retrato. Si no hubiera sido por ella, yo no hubiera aprendido a sonreír, a llamar a Dios "Amigo" a mirar el futuro con esperanza. Con ellos he aprendido a ser yo mismo y a descubrir la voluntad de Dios sobre mí durante todos los años que hemos pasado juntos. Eso no lo podré olvidar jamás. En este sentido, yo soy el resultado de su amor y de su manera profunda y discreta de aceptarme como soy.
Los he querido mucho, sólo que no he sabido expresar mi cariño, soy extremadamente rígido en mis acciones y eso no quiero evitarlo.
Con el tiempo nada ha cambiado en esencia, salvo que soy mucho más consiente, muchos me diran loco y lo soy, pero de un tipo diferente y de los que ponen la vida por sus padres para demostrar lo que sienten, sin palabras.
Estén o no estén juntos.
Algunos padres están empeñados en que sus hijos hagan exactamente lo mismo que ellos han hecho. Quieren que sean como fotocopias No es que yo esté en contra de esto, pero me da la impresión de que no entienden que la familia es más grande que la personas que viven en una casa. Y, de vez en cuando, me echan en cara mi distanciamiento con los mios.
Viendo estas cosas, cada día los quiero más. De mi papá, he aprendido, no sólo a intentar hacer las cosas bien, sino también a dejar que Dios haga su voluntad por encima de la mía, y esto lo aprendí por sus actos, no por su fé.
De mi mamá, no sé qué pensar. Hemos pasado tantas horas juntos que algunos que nos conocen a los dos dicen que soy su vivo retrato. Si no hubiera sido por ella, yo no hubiera aprendido a sonreír, a llamar a Dios "Amigo" a mirar el futuro con esperanza. Con ellos he aprendido a ser yo mismo y a descubrir la voluntad de Dios sobre mí durante todos los años que hemos pasado juntos. Eso no lo podré olvidar jamás. En este sentido, yo soy el resultado de su amor y de su manera profunda y discreta de aceptarme como soy.
Los he querido mucho, sólo que no he sabido expresar mi cariño, soy extremadamente rígido en mis acciones y eso no quiero evitarlo.
Con el tiempo nada ha cambiado en esencia, salvo que soy mucho más consiente, muchos me diran loco y lo soy, pero de un tipo diferente y de los que ponen la vida por sus padres para demostrar lo que sienten, sin palabras.
Estén o no estén juntos.


0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home