sábado, abril 23, 2005

Hitler y Peron se las arreglaban uno con mano dura y otra con dulzura, para manipular las opiniones, hoy en la actualidad basta con que el titular del noticiero caiga bien o este bien buena, y todo lo que diga son música para nuestros ojos, todo, absolutamente todo lo que nos diga lo vamos a creer porque esta en la tele, porque es el niña de la tele, porque es la Maria Chula del Frente o el Arqui, o porque su programa tiene muchos años, porque es el programa de tradición.

La televisión es un partido político que no se percibe, es un poder que nadie ve, pero todos ven.