miércoles, febrero 16, 2005

Una de las cosas que mas me desesperan, es no tener nada que decir, o mejor dicho, no saber como decir lo que tengo que decir en el momento.

Hoy soñé ese sueño que tantas veces se repite por mi vida. Llego a aquel teatro y me doy cuenta que nunca ensayé mi papel, ni siquiera se lo que tengo que decir, ni como decirlo.

Busco, busco por todos los medios encontrar algún libreto que me indique que decir, pero nadie me sabe dar señales de donde encontrarlo. Estoy seguro que leyéndolo una sola vez, sabré de que trata, sabré que, y como decirlo, pero no encuentro nada que me indique quien soy.

De repente, ya no se quien soy, o si soy lo que debía ser, o si interpreto lo que debo interpretar, y nunca me di cuenta de que me apegué a un libreto, pero la desesperación sigue ahí, quieta, y me mira de frente. Y yo no tengo mucho por hacer.