En ocasiones no te das cuenta de cómo vas creciendo en todos los aspectos, y te sigues considerando un muchacho que sabe vivir la vida a su manera. Despiertas, y te das cuenta que la vida ya no es como la veías antes, ni tu tampoco. Has cambiado y eso es bueno, el mundo te hizo girar a la par de él, y comienzas a entender el verdadero significado de la vida, aunque sigas sin saber cual es.
Llegar a 25 años es algo muy especial, es comprometerte a que cuando mucho, en los próximos 5 años tu vida va a tener el sentido que en los últimos 25 le has pretendido dar, es olvidarte de los veintitantos e irte acercando a los 30, es ser un joven que la sociedad comienza a ver mas como adulto, es creer en ideales que nunca deben perderse, tener una base de amigos que siempre estarán ahí, no importando que tan viejos puedan volverse. Es desechar a las personas que hace mucho lo hicieron contigo, y viceversa, y comenzar a valorar a esas personas que quizá siempre estuvieron, pero nunca se les dio el lugar que les correspondía.
Siento una profunda tranquilidad en estos 25 años, no esperaba con ansias este día, pero entiendo que debería de llegar alguna vez, según, nací un domingo 24 de abril a las 5 de la tarde, debió haber sido una lata para la familia, que hueva, dejar de tirar la respectiva en un domingo por la tarde para irte de “partyng” debe ser algo que a final de cuentas se disfruta, pero no lo esperas.
Cambia mucho la vida en un año, hace un año posiblemente tenía las mismas aspiraciones que hoy, pero no tenía ninguna base, tal vez no valoraba las pocas amistades en mi vida que valen la pena, hace un año estaba con toda mi familia junta, no tenía una hermosa mujer que hoy comparte conmigo una vida muy linda, hace un año quizá yo buscaba tener conflictos en todos lados, provocados o buscados, estaba ahí, y creo que he cambiado considerablemente en muchos aspectos, cosa que no se si me da gusto, pero entiendo que tenía que pasar, y sin menos preciar a los comunes, prefiero ser corriente que común.
Recordar mi etapa de la escuela, donde todos se querían comer al mundo entero, donde todos nos veíamos a la par, y muchos nos miraban desde arriba, suponiendo prepotentemente que eran mejores que nosotros. Ahora las cosas han cambiado, me alejé de la peste que provocaban muchas personas de esa generación, y no lo digo pretendiendo verme superior, aunque probablemente lo soy, pero hay personas que prefieren estancarse y esconderse en un mundo que nadie, ni siquiera ellos podrían entender.
Pasan muchas cosas en un año, y que decir en 25. La convivencia familiar se va y regresa, incluso el cabello te dice adiós, la vida es vista de una manera mas simple, porque vas entendiendo el como vivir la vida de una manera en que la puedas vivir sin echarte el compromiso de quedar bien con ella misma, es tan agradable verte rodeado de personas tan capaces que, aunque no son muchos, ahí están. Personas de las que los últimos días posiblemente me he distanciado por cuestiones laborales, pero, ahí están, y lo mejor, es que saben que yo estoy para ellos, y lo aún mejor, es que saben que ellos están para mi, porque el verdadero significado de una amistad que verdaderamente vale la pena, es eso mismo, confiar y tener la confianza de ser uno mismo donde sea, con quien sea, y a la hora que sea.
25 años, y los que faltan, con proyectos que en años anteriores también eran proyectos, pero con la decisión de que ser el muchacho que vive del futuro, es algo tétrico, y que para los 30, voy a tener una vida mas que resuelta, en donde quizá, sigamos como hasta hoy, en todos los aspectos. Un día a la vez, mañana quien sabe que aires estaré respirando.
Llegar a 25 años es algo muy especial, es comprometerte a que cuando mucho, en los próximos 5 años tu vida va a tener el sentido que en los últimos 25 le has pretendido dar, es olvidarte de los veintitantos e irte acercando a los 30, es ser un joven que la sociedad comienza a ver mas como adulto, es creer en ideales que nunca deben perderse, tener una base de amigos que siempre estarán ahí, no importando que tan viejos puedan volverse. Es desechar a las personas que hace mucho lo hicieron contigo, y viceversa, y comenzar a valorar a esas personas que quizá siempre estuvieron, pero nunca se les dio el lugar que les correspondía.
Siento una profunda tranquilidad en estos 25 años, no esperaba con ansias este día, pero entiendo que debería de llegar alguna vez, según, nací un domingo 24 de abril a las 5 de la tarde, debió haber sido una lata para la familia, que hueva, dejar de tirar la respectiva en un domingo por la tarde para irte de “partyng” debe ser algo que a final de cuentas se disfruta, pero no lo esperas.
Cambia mucho la vida en un año, hace un año posiblemente tenía las mismas aspiraciones que hoy, pero no tenía ninguna base, tal vez no valoraba las pocas amistades en mi vida que valen la pena, hace un año estaba con toda mi familia junta, no tenía una hermosa mujer que hoy comparte conmigo una vida muy linda, hace un año quizá yo buscaba tener conflictos en todos lados, provocados o buscados, estaba ahí, y creo que he cambiado considerablemente en muchos aspectos, cosa que no se si me da gusto, pero entiendo que tenía que pasar, y sin menos preciar a los comunes, prefiero ser corriente que común.
Recordar mi etapa de la escuela, donde todos se querían comer al mundo entero, donde todos nos veíamos a la par, y muchos nos miraban desde arriba, suponiendo prepotentemente que eran mejores que nosotros. Ahora las cosas han cambiado, me alejé de la peste que provocaban muchas personas de esa generación, y no lo digo pretendiendo verme superior, aunque probablemente lo soy, pero hay personas que prefieren estancarse y esconderse en un mundo que nadie, ni siquiera ellos podrían entender.
Pasan muchas cosas en un año, y que decir en 25. La convivencia familiar se va y regresa, incluso el cabello te dice adiós, la vida es vista de una manera mas simple, porque vas entendiendo el como vivir la vida de una manera en que la puedas vivir sin echarte el compromiso de quedar bien con ella misma, es tan agradable verte rodeado de personas tan capaces que, aunque no son muchos, ahí están. Personas de las que los últimos días posiblemente me he distanciado por cuestiones laborales, pero, ahí están, y lo mejor, es que saben que yo estoy para ellos, y lo aún mejor, es que saben que ellos están para mi, porque el verdadero significado de una amistad que verdaderamente vale la pena, es eso mismo, confiar y tener la confianza de ser uno mismo donde sea, con quien sea, y a la hora que sea.
25 años, y los que faltan, con proyectos que en años anteriores también eran proyectos, pero con la decisión de que ser el muchacho que vive del futuro, es algo tétrico, y que para los 30, voy a tener una vida mas que resuelta, en donde quizá, sigamos como hasta hoy, en todos los aspectos. Un día a la vez, mañana quien sabe que aires estaré respirando.


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