Coliseomanía II
Cuando las cosas se hacen con el corazón, anteponiendo la ganancia económica pero metiendo de lleno la pasión y sobre todo el cerebro, el negocio termina por darse.
Coliseomanía II no solo será un éxito en taquilla, es un éxito en logística, en posicionamiento publicitario. No basta con hacer una llamada y pedir rentado todo un cúmulo de estrellas para un cartel y esperar con los brazos cruzados a que se te llene el recinto.
En coliseomanía II no solo se verán estrellas nacionales, vamos a poder verlos combinados con el talento local que a gritos ha pedido una merecida oportunidad. Combinaciones sorprendentes, apariciones sorpresivas. Eso se llama talento, eso solo puede ser sinónimo de querer hacer las cosas bien.
El próximo 28 de septiembre la Arena Coliseo va a ser de nueva cuenta la catedral de la lucha libre en Monterrey y de nosotros, los aficionados, corre la cuenta de que sea el inicio de un resurgimiento regio.
En la vida y en la lucha si no lo das todo, mejor no des nada, y ese es el atractivo de Coliseomanía. Una empresa que apuesta por hacer las cosas bien, y un público que hasta el momento en taquilla se reporta a manera de respuesta sellando un compromiso entre las dos partes.
Porque el que no arriesga no gana, y en Coliseomanía II todos vamos a ganar algo: luchas de calidad. No te acabes, lucha libre.
Coliseomanía II no solo será un éxito en taquilla, es un éxito en logística, en posicionamiento publicitario. No basta con hacer una llamada y pedir rentado todo un cúmulo de estrellas para un cartel y esperar con los brazos cruzados a que se te llene el recinto.
En coliseomanía II no solo se verán estrellas nacionales, vamos a poder verlos combinados con el talento local que a gritos ha pedido una merecida oportunidad. Combinaciones sorprendentes, apariciones sorpresivas. Eso se llama talento, eso solo puede ser sinónimo de querer hacer las cosas bien.
El próximo 28 de septiembre la Arena Coliseo va a ser de nueva cuenta la catedral de la lucha libre en Monterrey y de nosotros, los aficionados, corre la cuenta de que sea el inicio de un resurgimiento regio.
En la vida y en la lucha si no lo das todo, mejor no des nada, y ese es el atractivo de Coliseomanía. Una empresa que apuesta por hacer las cosas bien, y un público que hasta el momento en taquilla se reporta a manera de respuesta sellando un compromiso entre las dos partes.
Porque el que no arriesga no gana, y en Coliseomanía II todos vamos a ganar algo: luchas de calidad. No te acabes, lucha libre.

